Quinta visita con «A.»: Abrir el ángulo a nivel emocional.

Comenzamos la sesión como de costumbre priorizando el día a día de estas últimas dos semanas.

Ps- Que tal han ido estos días?

A.- Se me han pasado muy lentos, han sido dos semanas que me han parecido un mes. Me ha dado tiempo a dar vueltas a lo que hablamos el último día, el tema de la sensibilidad que puede ser algo bueno, y no solo algo malo, ver las fortalezas que tengo y que debilidades me bloquean, cosa que hace que lo que hay a mi alrededor sea una oportunidad o una amenaza.

Sé que siempre tiendo a ver lo malo, y lo bueno no sé verlo,(…) no se como cambiarlo.

Ps- Estás acostumbrada a que en el ‘escaneo emocional’ de una situación, lo que impere sea lo que te genera miedo, tristeza, rabia, vergüenza o culpa, las emociones básicas que nos ponen alerta a nivel negativo. Siendo justos, toda situación por mala que sea, tiene una parte amable, o positiva. Te explicaré algo que hace unos días me compartía una chica que viene a consulta:

Vivencia: ‘Fui a una área de servicio y me dejé el bolso en el wc, al darme cuenta, unos 10 minutos después, fui y ahí estaba mi bolso, pero mis 150e no estaban. ¡Que rabia me dio, y me dá, al recordarlo!, ¡yo que los llevaba para pasar el fin de semana fuera!’

Ps- Al cabo de un rato de estar en bucle, reparó en algo: Suerte que no se han llevado el móvil, ni las tarjetas de crédito.

Alegría que apenas le dura, porque de nuevo vuelve a conectar con la primera parte de la historia y aparece la indignación y la rabia, que hace que no valore el mal menor.

A.- ¡Lo mismo me sucedería a mí! Aunque sé que no lo hago bien, no sé como hacerlo de otra manera, en el momento me quedo ahí, en el mismo círculo y me cuesta ver que podía haber sido peor, me quedo únicamente con lo malo de la historia y me afecta muchísimo.

Ps. Vale hagamos una ejercicio de visualización:

1) Imagina una situación reciente que te haya generado malestar, ya sea miedo, tristeza, rabia, culpa o vergüenza.

2) Una vez la tengas, céntrate en la escena como si fuera un fotograma de una película, o una escena sin movimiento. Obsérvala y dime que sientes:

A.- Soledad, incomodidad.

3) Ahora se consciente de la escena completa:

Bien, quédate en esta sensación y cuando estés preparada para decir, ‘ya esta’ en el mismo fotograma de la película, abre ángulo, comienza a ver alrededor y siente lo que pasa en ti. Cuando tengas las palabras para explicar que emociones te vienen o se mantienen en ti, dilas. No tenemos prisa, estate el tiempo que necesites.

A.-Veo a gente alrededor de mi con calor y agobiada, todos están muy juntos, no hay sitio para sentarse. Me sorprende que nadie se siente a mi lado.

Ps- En que situación estás pensando A.?

A.-Cuando venía ahora en el Bus, había mucha gente y yo estaba sentada con un asiento a mi lado libre, pero nadie se sentaba, de ahí la soledad e incomodidad.

4) Resolución de la escena:

Ahora que eres consciente de todo lo sucedido, de que hacia calor, había mucha gente y tu estabas sentada tranquila pero sufriendo porque nadie se sentaba a tu lado, al haber abierto el ángulo y haber visto la escena totalmente, sientes exactamente lo mismo al ser consciente de la situación, y de tu situación en ese momento? Ves las cosas algo distintas?

A.- Me siento menos incómoda porque en realidad ahora que lo pienso, si alguien se sienta a mi lado, me lo pone difícil para salir después, y porque voy mas amplia yendo sola, aunque sigo sin entender si hay un asiento vacío que justo esta a mi lado porque nadie se sienta,(…) ¡ yo lo haría!

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Ps- Bien después de este ejercicio, como hemos visto, la tendencia natural es poner la atención en lo que nos incomoda, quedarse ahí y después de un rato pasar a ver la totalidad de lo que sucede. Pero hay personas, como lo que te sucede a ti, que aunque sois conscientes de la parte positiva de la situación, volvéis al principio donde estaba aquello que os generaba malestar, dejando de dar importancia a todo lo demás, a lo positivo.

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Tardamos en instaurar una nueva manera de funcionar entre 21 – 30 días, que es el tiempo aproximado que tardamos en crear nuevos patrones neuronales que sostengan nuestro nuevo habito.

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Para el próximo día, te propongo centrarnos en esta tarea que haremos durante un mes y revisaremos en las próximas dos visitas.

Ante una situación en la que te sientas mal, sea del tipo que sea, después de dar un espacio al malestar ( máximo 2 minutos), tratarás de abrir el ángulo y verás la escena en su totalidad como acabamos de hacer ahora mismo, viendo que parte de la escena ‘te estas perdiendo’.

Lo escribiremos en el calendario que haremos donde indicaremos cada día la situación mas importante y como la has gestionado.

Probablemente al principio te cuente mas, pero ten paciencia, entrenar la voluntad muchas veces es como entrenar a un caballo salvaje, requiere dedicación pero no es imposible.

Nos volvemos a ver en dos semanas.

 

 

 

 

 

 

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